INDIA, siglo V a.C. Un grupo de hombres conciben y ensayan métodos para mejorar como pesonas. Desde entonces, se conoce como YOGA y ha ido evolucionando sin perder su esencia hasta nuestros días.
Yoga es la unión entre cuerpo, mente y espíritu. En el Yoga hay mística, filosofía, metafísica, medicina natural, es la primera psicología del mundo y es, sobre todo, un caudal enorme de técnicas para el perfeccionamiento humano. Todos podemos practicar Yoga, sin límites de edad, sexo, condición física o cultural. Sólo tenemos que sentir un deseo intenso de llevar una vida sana y realizada. Sólo sabrás qué es el Yoga cuando lo hayas experimentado personalmente.
«Una onza de práctica vale más que toneladas de teorías. — Swami Sivananda —«
Con perseverancia y entusiasmo experimentarás gradualmente los múltiples beneficios de esta práctica, alcanzando así los objetivos de salud, perfeccionamiento, paz y la felicidad que todos anhelamos.
Usa ropa cómoda que te permita libertad de movimiento. Toalla o manta. Te aconsejo practicar sin reloj ni objetos metálicos, pues absorben energía. Procura practicar con el estómago vacío. Trata de vaciar la vejiga y el intestino antes de iniciar los ejercicios. La clase de Yoga tiene un recorrido circular, para cerrarla bien no te pierdas el principio.
El silencio y la respiración son nuestros fieles compañeros. La respiración debe ser cómoda, fluida y natural, siempre por la nariz. Las asanas o posturas deben hacerse y deshacerse con suavidad y lentitud, con naturalidad. Intenta avanzar en la flexibilidad, pero por favor cuida de no llegar nunca al dolor. Se gentil y cariñoso con tu cuerpo, escúchale, tiene su propio lenguaje.
El Yoga se adapta a tus posibilidades. Por favor, practica con regularidad. El que siembra, recoge.
Un saludo y una sonrisa.
— Jenifer Jiménez Merino —